Argentina volvió a ubicarse entre los diez países más complejos del mundo para invertir y hacer negocios, según el Global Business Complexity Index (GBCI) elaborado por TMF Group.
El informe releva 81 jurisdicciones que representan más del 90% del PBI global. En la edición 2026, el país escaló del puesto 11 al 9 y regresó al grupo de economías más difíciles para operar.
El reporte advirtió que la Argentina sigue marcada por cambios regulatorios frecuentes, elevada carga administrativa, mayores costos de cumplimiento normativo y el arrastre de años de restricciones cambiarias y controles operativos. Además, señaló la inestabilidad normativa como uno de los principales obstáculos para empresas locales e inversores extranjeros.
El relevamiento analizó 292 indicadores vinculados con contabilidad, impuestos, regulación laboral, administración societaria y gestión corporativa. El índice no mide solo atractivo macroeconómico, sino también el costo operativo que implica cumplir con regulaciones y requisitos estatales.
Qué factores complican las inversiones en Argentina
TMF Group sostuvo que la frecuencia de los cambios normativos es uno de los principales problemas estructurales de la Argentina. El reporte indicó que las reinterpretaciones permanentes, la superposición regulatoria y la falta de previsibilidad elevan costos y frenan decisiones de largo plazo.
Jorge Sodano, responsable de TMF Group para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, explicó: “2025 fue un año que estuvo muy marcado por la complejidad y la volatilidad que tuvo la Argentina durante todo el año. Es decir, alta inflación, hubo cambios regulatorios frecuentes y, si bien se impulsaron algunas acciones, muchas fueron judicializadas”.
El ejecutivo también afirmó que el principal problema argentino no pasa únicamente por la presión tributaria o la burocracia. “Lo que más pesa es la frecuencia con la que cambian las reglas. Eso encarece el cumplimiento, obliga a rehacer procesos y desalienta decisiones de largo plazo”, señaló.
Según TMF Group, la complejidad local surge de varios factores combinados: volatilidad regulatoria, carga administrativa asociada al cumplimiento normativo, exigencias fiscales y estructuras laborales acumuladas durante los últimos años.
Qué reformas empezaron a mejorar la percepción externa
Pese al empeoramiento en el ranking, el informe reconoció señales de cambio a partir de las elecciones legislativas de 2025. TMF Group señaló una percepción más favorable entre inversores internacionales por reformas vinculadas con desregulación, apertura cambiaria y simplificación administrativa.
“Una vez definida la elección se puede empezar a ver una tendencia que creemos que es la correcta y que eso va a terminar impactando en el ranking el año que viene”, anticipó Sodano.
El ejecutivo además destacó medidas impulsadas por el Gobierno nacional como el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y la reforma laboral. “Estoy convencido de que todos estos cambios son correctos y estructurales, con un impacto a largo plazo más allá de los cambios de gestión“, afirmó.
Sodano sostuvo también que grandes fondos internacionales comenzaron a revisar oportunidades dentro del país. “Eso va a permitir afianzar estas políticas que el gobierno viene impulsando y que todos los grandes inversores están analizando para volver al país”, indicó.
TMF Group señaló además que energía, minería, infraestructura, agroindustria y economía del conocimiento aparecen entre los más observados por compañías internacionales con estrategias de largo plazo.
“El RIGI introduce estabilidad fiscal, reglas claras y previsibilidad de largo plazo para proyectos de escala. Eso resulta muy valorado por inversores internacionales”, explicó Sodano.
Sin embargo, el informe aclaró que los rankings globales no reaccionan ante anuncios puntuales, sino frente a cambios sostenidos en el tiempo. “El GBCI mide estabilidad operativa en el tiempo, no procesos de transición. Por eso la Argentina todavía aparece como un mercado complejo”, agregó el ejecutivo.
América Latina concentró varios de los mercados más difíciles
El relevamiento también mostró un escenario adverso para gran parte de América Latina. Seis de los diez países más complejos del mundo para hacer negocios pertenecen a la región: México, Brasil, Colombia, Bolivia, Perú y Argentina.
En contraste, Dinamarca, Hong Kong y Países Bajos quedaron entre las jurisdicciones más simples y previsibles para operar gracias a regulaciones estables, digitalización consolidada y menores cargas operativas.
Fuente: Bae negocios

