Brasil ocupa un lugar central en el comercio exterior argentino. De acuerdo con los datos del Indec citados en el informe original, en septiembre de 2026 las exportaciones hacia ese destino alcanzaron los US$1.206 millones, equivalentes al 12% de las ventas totales del país

Las diferencias entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva no modificarían, por el momento, la estrategia comercial de la Argentina con Brasil. En medio de las tensiones políticas vinculadas con la salida de Flávio Bolsonaro de ese país, el Gobierno ratificó su intención de mantener el intercambio económico con su principal socio comercial.

El secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, afirmó que el comercio bilateral continuará en una línea similar a la de los últimos tres años y destacó la complementariedad entre las economías de ambos países.

“Con Brasil en general somos sustitutivos en algún punto y complementarios en muchos otros. Es nuestro principal destino para las pick-ups y ellos necesitan también del gas argentino, cada vez más, y van a necesitar urea. Por eso, creo que las relaciones comerciales van a seguir como siguieron durante estos tres años”, sostuvo el funcionario.

Lavigne aclaró que la continuidad del intercambio no implica que todos los asuntos estén resueltos. Según explicó, todavía existen cuestiones vinculadas con los protocolos y los procedimientos fronterizos que deben acordarse entre ambos países.

“Tenemos algunas cosas que también hay que terminar de cerrar, como protocolos que ellos no tenían en frontera y cuestiones que quieren que mejoren”, señaló durante su participación en la AmCham Trade & Investment Conference.

Pese a esos puntos pendientes, el funcionario insistió en que la intención oficial es preservar el vínculo institucional y económico. “Vamos a seguir trabajando las relaciones Estado a Estado, como dos países hacen”, afirmó.

Brasil ocupa un lugar central en el comercio exterior argentino. De acuerdo con los datos del Indec citados en el informe original, en septiembre de 2026 las exportaciones hacia ese destino alcanzaron los US$1.206 millones, equivalentes al 12% de las ventas totales del país.

El mercado brasileño resulta clave para sectores como el automotor, los alimentos y la industria química y petroquímica. Por eso, la evolución de su economía y las decisiones que adopte su Gobierno pueden repercutir sobre la actividad argentina.

Una desaceleración económica en Brasil podría reducir la demanda de productos nacionales y afectar a las empresas que dependen de ese mercado. Por el contrario, un mayor crecimiento del país vecino podría impulsar las exportaciones argentinas y favorecer a distintas ramas industriales.

Además de sostener el vínculo con Brasil, el Gobierno busca ampliar la presencia argentina en el comercio internacional. En ese sentido, Lavigne mencionó las negociaciones con Japón y el interés por desarrollar mecanismos de cooperación con Vietnam y Corea del Sur.

“Queremos sumarnos a la Alianza Transpacífico”, expresó, en referencia al acuerdo comercial que reúne a países de Asia, América y Oceanía.

El funcionario consideró que la apertura económica debe complementarse con reformas que simplifiquen las operaciones de importación y exportación, con el objetivo de mejorar las condiciones de competencia para las empresas argentinas.

En paralelo, la administración nacional busca avanzar con el acuerdo comercial con Estados Unidos. Lavigne señaló que el Gobierno pretende completar cuanto antes el proceso de aprobación legislativa, aunque reconoció que los plazos dependen del Congreso.

“Queremos hacerlo cuanto antes porque la aprobación de la ley nos da vuelta el reloj a los dos para empezar a trabajar en las cosas que hemos hecho y que, al final del día, se empiezan a distanciar”, explicó.

El secretario también destacó la importancia del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI), que la administración considera una herramienta para profundizar la relación económica con Washington.

“Para nosotros es muy relevante firmar el ARTI y la promoción del Congreso, porque el ingreso al club hace que las empresas y todos los que hacen negocios en Estados Unidos se sientan cómodos para volver a la Argentina”, sostuvo.

Además, aseguró que el intercambio comercial entre ambos países aumentó casi un 35% durante el último año y afirmó que Estados Unidos se ubicó como el segundo socio comercial argentino, cerca de Brasil. Sin embargo, evitó precisar cuándo podría concretarse la aprobación del acuerdo: “Cuanto antes podamos, pero depende de los diputados y senadores”, indicó.

Durante la conferencia, Lavigne también se refirió a la situación económica argentina y afirmó que la actividad muestra señales de recuperación. Según su análisis, la mejora comienza a extenderse a sectores que habían quedado rezagados.

“Desde el equipo económico, lo que estamos viendo es que el nivel de actividad mes a mes viene un poco mejor. A medida que empieza a bajar la inflación y se consolidan ciertas condiciones, comienza a recuperarse lo que estaba más rezagado, que era la construcción”, expresó.

El funcionario también sostuvo que los salarios reales acumulan varios meses de mejora y consideró que sus efectos podrían percibirse con mayor claridad durante el primer trimestre del próximo año.

“El salario real hace cuatro o cinco meses que ya está dando positivo. Para que eso se refleje y se sienta, necesita tiempo de acumulación, porque las mejoras son graduales. Yo creo que para el primer trimestre se va a sentir un poco más”, señaló.

Por último, defendió una estrategia de crecimiento basada en las exportaciones y en la búsqueda de nuevos mercados.

“Nuestro esquema de desarrollo está basado en las exportaciones. Es apuntar a un mercado de 6.000 millones de habitantes y no limitarnos al mercado interno. ¿Por qué? Porque ganás escala, ganás eficiencia y un montón de cosas”, afirmó.

Lavigne reconoció que la transición hacia ese modelo requiere tiempo, apertura de mercados, financiamiento y nuevas herramientas para las empresas. Aun así, se mostró optimista sobre las perspectivas para 2027 y las oportunidades de inversión en el país.

“Creemos que el año que viene va a ser un buen año y que está todo dado para que sea el último año en el que sea barato invertir en la Argentina”, concluyó.

Fuente: Dame Noticias

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