Sin embargo, se proyectan mayores costos logísticos, retrasos en los embarques y una menor confiabilidad de los servicios marítimos

Un 71% de los dueños de cargas con operaciones vinculadas a Asia-Pacífico espera un aumento de la demanda de transporte marítimo y aéreo durante el segundo semestre de 2026. Sin embargo, ese escenario estará acompañado por persistentes desafíos operacionales, como mayores costos logísticos, retrasos en los embarques y una menor confiabilidad de los servicios marítimos, de acuerdo con un informe elaborado por Dimerco, al que MundoMaritimo tuvo acceso. El estudio analiza las expectativas del mercado para los próximos seis meses, las principales presiones que enfrentan los propietarios de las cargas y las estrategias que están adoptando para fortalecer la resiliencia de sus cadenas de suministro.

El estudio se elaboró a partir de una encuesta a 57 propietarios de carga de Asia – Pacífico y los participantes corresponden principalmente a fabricantes, empresas de retail, comercio y e-commerce, además de importadores y exportadores, y en su mayoría ocupan cargos gerenciales o ejecutivos directamente vinculados con la planificación y gestión del transporte de carga.

Principales resultados

Entre los principales resultados, el informe muestra que el 92% de los encuestados afirma que las tarifas de transporte aumentaron durante el último año, mientras que el 84% experimenta retrasos en sus embarques al menos una vez al mes. Además, el mismo porcentaje señala haber modificado su estrategia logística de manera frecuente u ocasional debido a interrupciones en la cadena de suministro.

Asimismo, las tensiones geopolíticas aparecen como el principal factor que impulsa los cambios estratégicos, siendo mencionadas por el 74% de quienes ajustan con frecuencia u ocasionalmente sus operaciones. Les siguen la congestión portuaria (49%) y los retrasos aduaneros o regulatorios (40%).

Retrasos e incertidumbre en el transporte marítimo

Según Dimerco, las disrupciones dejaron de ser situaciones excepcionales para convertirse en una condición permanente de la gestión logística. De hecho, ninguno de los participantes de la muestra validada reportó haber operado un año completo sin interrupciones.

En el transporte marítimo se concentran las principales dificultades operacionales. El 69% de los usuarios identifica la volatilidad de las tarifas como uno de los desafíos más relevantes, seguido por la baja confiabilidad de los itinerarios de los buques (55%), las tensiones geopolíticas (51%) y la congestión portuaria (47%). A ello se suma que la mitad de los encuestados considera que la disponibilidad de capacidad marítima confiable ha disminuido durante los últimos seis meses.

El estudio también advierte que la inestabilidad del transporte marítimo está repercutiendo sobre el mercado aéreo. En efecto, el 84% de los usuarios de carga aérea sostiene que la volatilidad del transporte marítimo ha tenido un impacto moderado o severo sobre la capacidad disponible o las tarifas del transporte aéreo, reflejando la creciente interdependencia entre ambos modos de transporte.

Confiabilidad gana peso en la elección de proveedores

En cuanto a la selección de proveedores logísticos, el costo continúa siendo uno de los principales criterios de decisión, aunque ya no es el único. Mientras el 65% de los dueños de carga lo considera entre los dos factores más relevantes, la combinación entre confiabilidad de los itinerarios y previsibilidad de los tiempos de tránsito alcanza el 69%, reflejando una creciente importancia del desempeño operacional.

En ese contexto, el 42% de los encuestados cambió de freight forwarder durante los últimos doce meses. Entre quienes realizaron ese cambio, el 70% señaló el precio como una de las principales razones y el 60% atribuyó la decisión a problemas de confiabilidad del servicio. También fueron mencionados factores como una mejor cobertura regional, mayor disponibilidad de capacidad y mejores herramientas de visibilidad de la carga.

Asimismo, el informe señala que los dueños de cargas están privilegiando cada vez más el costo total de la operación al momento de elegir un modo de transporte. Más allá de la tarifa del flete, las compañías consideran variables como los tiempos de tránsito, el riesgo para la cadena de suministro y los costos asociados al mantenimiento de inventarios.

Planificación y flexibilidad para enfrentar el segundo semestre

De cara al segundo semestre de 2026, Dimerco recomienda a los dueños de las cargas asegurar capacidad con mayor anticipación, compartir proyecciones con sus proveedores logísticos y establecer criterios claros para cambiar entre modos de transporte antes de que ocurran interrupciones. Asimismo, plantea mantener rutas y proveedores alternativos, fortalecer la planificación aduanera y evaluar a los freight forwarders mediante indicadores que incorporen puntualidad, capacidad de respuesta, visibilidad de la carga y manejo de contingencias.

El informe concluye que, si bien las perspectivas apuntan a un crecimiento de la demanda durante los próximos meses, las empresas deberán seguir adaptándose a un entorno marcado por la volatilidad de las tarifas, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre operacional, privilegiando estrategias logísticas más flexibles y resilientes para reducir el impacto de futuras disrupciones.

Por Mundo Maritimo

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