El Ministerio de Economía anunció un mecanismo de crédito comercial con el país vecino, para “eliminar la incertidumbre” del sistema SIRA

Hace medio año que en la Argentina rige un fuerte cepo sobre las importaciones, como respuesta a las dificultades que enfrenta el Banco Central (BCRA) para hacerse de dólares. Por eso, ayer, el ministro de Economía, Sergio Massa, anunció la ampliación del financiamiento al comercio bilateral con Brasil para “eliminar la incertidumbre” que reina entre las compañías de ambos lados de la frontera.

El mecanismo de crédito comercial tiene a dos actores fundamentales: el Banco do Brasil y el Banco de la Nación Argentina, los cuales tendrían garantías cruzadas. Actualmente, las empresa locales tienen que esperar un mínimo de 180 días para acceder a los dólares del Banco Central (BCRA) con el vigente Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), lo que las obliga a buscar financiamiento externo para acceder a las importaciones.

Allí es donde aparecerá el Banco Nación, que ofrecerá una línea de financiamiento a la firma local. Un crédito que cancelará en el momento que reciban las divisas en la Argentina. Mientras tanto, el Banco do Brasil le pagará al proveedor brasileño para que despache la mercadería hacia el país.

“El Banco do Brasil asume un compromiso con las empresas brasileras y el Banco Nación asume un compromiso con las empresas argentinas. Al aumentar la línea de crédito, el Banco do Brasil a 366 días, la obligación de pago de divisas se corre un año y un día, y ese es el impacto positivo que tienen las reservas del Banco Central argentino, porque la operación de pago es automática por parte del Banco Nación y el financiamiento en reales lo realiza el Banco do Brasil a las empresas brasileras”, explicó el titular del Palacio de Hacienda.

En el discurso que pronunció el ministro de Economía, afirmó que la medida traerá la “eliminación de la incertidumbre” que muchas compañías albicelestes enfrentan “producto de la restricción que la Argentina tiene en el régimen de aprobaciones temporales o administrados de comercio exterior”. También mencionó que la comunidad de negocios brasilera se verá beneficiada al aumentar el volumen y “simplificar la vida de las empresas a la hora de exportar a la Argentina”.

“Es simplemente la ampliación de una línea de crédito ya existente que, por ampliar plazo a 366 días, beneficia a empresas brasileras que acceden automáticamente al sistema de exportaciones a la Argentina, y a empresas argentinas que no tienen la dificultad del régimen de financiamiento que exige el denominado régimen SIRA. Es un win-win, para las empresas brasileras, para las empresas argentinas, para el Banco do Brasil y para el Banco Nación, y además adicionalmente para el Banco Central que alivia el pago en el corto plazo de esas importaciones de Brasil”, concluyó el funcionario.

La visión de los economistas

Para Dante Sica, socio fundador de la consultora Abeceb y exministro de Producción y Trabajo durante el Gobierno de Mauricio Macri, uno de los sectores más beneficiados por la medida podría ser la industria automotriz. Las categorías “Partes y accesorios para vehículos automotores” y “Vehículos de pasajeros” ocuparon el podio de los productos más importadoras desde Brasil en 2022, con un crecimiento interanual del 43,2% y 19,2%, respectivamente.

“Pero el Gobierno sigue pateando los problemas para el año que viene, para la próxima administración. De alguna manera trae una calma para el corto plazo, esto podría mejorar la provisión de insumos que vienen desde Brasil, pero siguen sin resolverse los problemas de base”, afirmó.

En el mismo sentido apuntó Martín Redrado, director de Fundación Capital y expresidente del Banco Central, quien señaló que, cuando venza el crédito, ya se habrán sucedido las elecciones presidenciales de 2023. “El financiamiento anunciado para importaciones de Brasil le deja una factura de US$3300 millones al nuevo Gobierno. En la Argentina los problemas no se solucionan, se patean hacia adelante”, aseveró.

Desde el Ejecutivo dijeron que el monto del financiamiento será anunciado por el ministro de Hacienda de Brasil y entraría en vigencia en los próximos meses. Para Sica, lo que resta por conocerse es la letra chica del acuerdo, que será fundamental a la hora de tomar un crédito.

“¿Cuál va a ser la tasa de interés? ¿Quién asume el riesgo devaluatorio? Porque el Banco do Brasil le paga al proveedor al tipo de cambio actual, pero recibirá los dólares dentro de un año. Y la empresa argentina, ¿a qué dólar compra? Esa instrumentación todavía no está clara y, al final del día, determinará el costo del crédito”, agregó.

Repercusiones de la industria

El anuncio no fue bien recibido por todos los sectores. Este martes, la Cámara Argentina de la Industria Óptica y Afines (CADIOA) advirtió que la línea de financiamiento “podría ocasionar distorsiones competitivas” y el ingreso de productos terminados que afecten a la industria local.

“Las materias primas que utiliza la industria óptica son adquiridas principalmente de China, y la preocupación es que se terminen financiando productos terminados de Brasil y que sigamos restringidos a producir por la falta de materias primas”, dijo Nortebero Fermani, presidente de CADIOA, quien solicitó que se limite el ingreso al país de productos terminados para “proteger la industria local”.

Por otra parte, la Unión Industrial Argentina (UIA) participó del “Encuentro Empresarial Argentina-Brasil”, donde junto con integrantes de la Confederación Nacional de Industria de Brasil hicieron una declaración sobre los puntos fundamentales a abordar en la agenda bilateral productiva.

“Las ideas originales del Mercosur de aprovechar el mercado ampliado, ganar escala y mejorar la calidad de nuestros productos para incrementar nuestra participación en las exportaciones mundiales, especialmente de productos industriales, siguen siendo válidas y deberían ser el objetivo común”, destacaron.

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