Las exportaciones asiáticas volvieron a imprimir velocidad al comercio marítimo mundial: la demanda de transporte de contenedores aumentó 5,1% interanual en julio y los embarques desde el Lejano Oriente hacia América Latina crecieron 11,5%. China aparece como el principal origen de esta expansión, con mayores flujos hacia varios mercados internacionales, mientras Estados Unidos muestra un comportamiento mucho más irregular y los costos logísticos vuelven a subir en algunas de las rutas más transitadas del Pacífico.
Los datos corresponden al informe Horizon Monthly Containerships de septiembre de Maritime Strategies International (MSI). La evolución de julio confirma que la desaceleración observada entre marzo y abril no se transformó en una contracción prolongada: según la consultora, los volúmenes globales disminuyeron en apenas dos de los últimos 36 meses, pese a las alteraciones geopolíticas y comerciales que atraviesa el transporte internacional.
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El mapa de los embarques muestra que el crecimiento no está concentrado en un único destino. Además del 11,5% registrado hacia América Latina, los volúmenes procedentes del Lejano Oriente aumentaron 16,9% hacia África y 9,2% hacia Oceanía durante julio. En la conexión Asia-Europa, las cargas hacia occidente avanzaron 9,4% interanual, convirtiéndose en otro de los corredores que explican el incremento de la actividad.
Detrás de esos números aparece el desempeño exportador chino. Durante el primer semestre de 2026, los envíos de China hacia Europa crecieron 14,6%, mientras las importaciones europeas procedentes del Sudeste Asiático aumentaron 10,9%. MSI atribuye parte de esa competitividad a los bajos precios al productor en China y a la debilidad del yuan, dos factores que favorecieron a las empresas exportadoras en su búsqueda de compradores internacionales.
EL TRÁFICO CON ESTADOS UNIDOS SORPRENDE EN SEPTIEMBRE Y LOS FLETES REACCIONAN
Estados Unidos presenta una fotografía diferente. En julio, los volúmenes del Transpacífico hacia Norteamérica prácticamente no variaron frente al mismo mes del año anterior. MSI considera que una parte de las mercaderías previstas originalmente para el tercer trimestre pudo haberse adelantado al segundo para evitar mayores recargos de temporada alta y ajustes asociados al combustible.
Agosto profundizó esa debilidad con una contracción del 2,4%, pero septiembre mostró un cambio importante. Los registros de conocimientos de embarque indicaron que el volumen contenerizado entre China y Estados Unidos aumentó 17,8% interanual durante las primeras tres semanas del mes, un movimiento que coincidió con una menor disponibilidad efectiva de capacidad marítima.
La combinación se trasladó rápidamente a los precios. Al 25 de septiembre, las tarifas spot desde Asia hacia la Costa Oeste de Estados Unidos alcanzaban US$8.217 por FEU, de acuerdo con Xeneta. El valor representa un incremento de 13% respecto del 21 de agosto y contrasta con lo ocurrido en otros grandes corredores marítimos.
No todo el aumento responde a una recuperación de la carga. Las navieras también redujeron oferta mediante cancelaciones de itinerarios o blank sailings, mientras la congestión posterior a los tifones en Asia afectó las operaciones. A eso se sumaron mayores costos asociados a los tránsitos por el Canal de Panamá, factores que contribuyeron a sostener las tarifas transpacíficas aun con una demanda estadounidense menos consistente que la observada en otros destinos.
ASIA-EUROPA MUEVE MÁS CONTENEDORES, PERO PAGA FLETES MÁS BARATOS
La evolución europea muestra otra particularidad. Mientras el volumen transportado desde Asia creció, el precio del flete siguió una trayectoria descendente. Las tarifas Asia-Europa retrocedieron 19% hasta US$3.780 por FEU, menos de la mitad de la referencia informada para los servicios entre Asia y la Costa Oeste estadounidense.
MSI vincula parte de esa diferencia con las expectativas sobre las rutas marítimas y la disponibilidad de capacidad. La posibilidad de mayores tránsitos por el Mar Rojo y un incremento de la capacidad efectiva habría llevado a algunos cargadores a postergar embarques que no necesitaban llegar inmediatamente a destino. Para el corredor Asia-Europa, la consultora espera que los volúmenes continúen creciendo, aunque progresivamente a menor ritmo: cerca de 10% interanual en el tercer trimestre de 2026, 6% en el cuarto y 3% durante el primero de 2027.
Los combustibles añaden otra variable a las cuentas de las compañías marítimas. Los biocombustibles conservaron una prima frente al VLSFO, mientras el GNL registró fuertes aumentos en agosto por las compras europeas realizadas antes del invierno. Estos movimientos inciden directamente sobre una industria donde el combustible representa uno de los principales componentes del costo operativo.
Para América Latina, el dato de julio muestra que la región participa activamente del crecimiento de los flujos procedentes de Asia: los volúmenes aumentaron 11,5% en un año. La evolución de los próximos meses dependerá no solo de la demanda, sino también de la capacidad disponible, el costo del combustible y las decisiones de las navieras sobre sus itinerarios, en un mercado donde una misma expansión del comercio está produciendo resultados muy diferentes en las tarifas de cada corredor.

