El comercio exterior volvió a dejar un resultado favorable en julio, pero el ingreso de divisas no mostró un efecto inmediato sobre la actividad ni llegó por igual a todos los sectores. Para la consultora Fidelitas, el desafío es convertir ese respaldo externo en inversión, producción y empleo.
La comparación con junio mostró un panorama menos favorable, ya que la serie desestacionalizada de las exportaciones cayó 4,9% y la tendencia-ciclo retrocedió 1,1%. Es decir, la mejora interanual convivió con una pérdida de impulso en el margen.
Del lado de las importaciones, Fidelitas informó operaciones por USD 6.739 millones, un 1,7% menos que en julio de 2025. Las cantidades compradas disminuyeron 9,2% y los precios subieron 8,4%, lo que compensó parcialmente esa caída. Frente al mes anterior, la serie desestacionalizada bajó 4,5%.
Con esos datos, la consultora estimó un superávit de USD 2.115 millones. Y consideró que la disponibilidad de dólares constituye un respaldo para la estabilidad macroeconómica, pero advirtió que, por sí sola, no garantiza una expansión amplia de la actividad.
El saldo favorable continuó en agosto
El informe de comercio exterior del INDEC mostró que la balanza también fue positiva en agosto con exportaciones que alcanzaron USD 8.883 millones. Por su parte, las importaciones sumaron USD 6.696 millones y el superávit fue de USD 2.187 millones.
En ese mes, las manufacturas de origen agropecuario aportaron USD 3.301 millones a las ventas externas, con un crecimiento interanual de 16,7%. En cambio, los productos primarios totalizaron USD 1.731 millones y registraron una baja de 14,2%.
El desafío de llevar los dólares a la economía real
Para Fidelitas, la disponibilidad de divisas ayuda a sostener la estabilidad macroeconómica, pero por sí sola no garantiza una expansión generalizada de la actividad. El interrogante es cómo convertir ese saldo favorable en inversiones, mayor capacidad productiva y puestos de trabajo.
El informe pone esa dificultad en perspectiva con el estimador mensual de actividad económica (EMAE) desestacionalizado del Indec, que pasó de 149,5 puntos en enero de 2023 a 149,6 en julio de 2026. En ese período de tres años y medio, el indicador se mantuvo prácticamente en el mismo nivel.
En este contexto, el CEO de Fidelitas, Félix El Idd, concluyó: “El saldo positivo del comercio exterior, por lo tanto, representa un punto de partida relevante. Pero el alcance de sus beneficios dependerá de su capacidad para convertirse en inversión, producción y actividad económica dentro del país”.
Fuente: Revista Chacra

