Esta demanda urgente surgió por interrupciones en rutas habituales debido al conflicto en Medio Oriente. India importa 21 millones de toneladas anuales para hogares y comercios, donde el GLP cubre el 85% del consumo en restaurantes
La crisis energética en India transformó el comercio global de gas licuado de petróleo (GLP) y posicionó a Argentina como proveedor clave. Nuestro país exportó 50.000 toneladas a India en el primer trimestre de 2026, más del doble de las 22.000 toneladas enviadas en todo 2025. Esta demanda urgente surgió por interrupciones en rutas habituales debido al conflicto en Medio Oriente. India importa 21 millones de toneladas anuales para hogares y comercios, donde el GLP cubre el 85% del consumo en restaurantes.
En marzo de 2026, las reservas indias alcanzaron solo para diez días de uso, lo que disparó precios internacionales con primas de hasta 400 dólares por tonelada. Empresas estatales buscaron proveedores alternativos y Argentina emergió como socio estratégico. Hasta 2024 no había exportaciones directas, pero en 2025 se enviaron 22.000 toneladas y el salto se consolidó en tres meses de este año. Cargamentos clave partieron del puerto de Bahía Blanca, centro de procesamiento de gas y líquidos.
La expansión del GLP argentino vincula directamente con la producción de gas natural en Vaca Muerta. El aumento de “gas rico” elevó la oferta de propano y butano. En enero de 2026, la producción local llegó a 259.000 toneladas, con proyecciones anuales de 3,45 millones frente a 3,12 millones en 2025. Compañía Mega y Transportadora de Gas del Sur (TGS) invirtieron en infraestructura: Mega amplió su planta en Bahía Blanca de 4.800 a 7.200 toneladas diarias, y TGS anunció 3.000 millones de dólares para una nueva instalación en Tratayén y un poliducto de 573 kilómetros.
El intercambio bilateral entre Argentina e India creció un 36,77% entre enero y noviembre de 2025, hasta 6.340 millones de dólares, con India como quinto socio comercial. Además de GLP, Argentina exporta aceite de soja, girasol, cereales, cuero y químicos. Tradicionalmente, el GLP iba a Brasil, Uruguay y Chile, pero la crisis abrió Asia como destino rentable por su demanda masiva y precios elevados.
Fuente: Radio Continental

