Es algo que siempre sucede con el funcionamiento de los acuerdos
comerciales y preferenciales: hay beneficiados y hay perjudicados.
En el caso del reciente Acuerdo de la Argentina con los Estados Unidos
también se cumple esa regla: hay sectores que seguramente tendrán
beneficios, como los del agro, la ganadería, la energía y la minería.
Los dos primeros que son los tradicionales rubros del país, pero los dos
últimos que son en realidad novedosos y que están creciendo de manera por
demás significativa, con excelentes perspectivas de futuro.
Entre los perjudicados probablemente sean algunos sectores industriales los
que más sentirán la competencia de las importaciones, algo que de alguna
manera ya está sucediendo. Es que esos sectores deberán reconvertirse,
modernizarse y aumentar la productividad para sobrevivir a la rebaja o
exoneración de los aranceles de importación. Son algunos de ellos
sectores que han sido tradicionalmente sobreprotegidos por los Gobiernos,
dominando el mercado y los precios (en perjuicio de los consumidores).
Otros sectores industriales como los de las agroindustrias tienen mejores
perspectivas para la colocación de su producción.
Estados Unidos es el principal importador del mundo y la oportunidad de
utilizar el acuerdo es una oportunidad que no puede ser desperdiciada.
Carlos Canta Yoy (Todocomex)

