El mercado de combustibles refinados enfrenta su crisis más severa tras el estallido de la guerra. El precio del combustible para aviones en Singapur se disparó un 140%, alcanzando los 230 dólares por barril. La parálisis en el Estrecho de Ormuz generó una escasez física que duplica el valor del crudo Brent.
Se dispara el precio del combustible para aviones a niveles récord, superando las primas del crudo y amenazando la operatividad de las aerolíneas
La tormenta perfecta sobre los destilados intermedios ha dejado al sector aeronáutico en una situación de vulnerabilidad extrema, publicó OilPrice.com
Esta rigidez técnica explica por qué los márgenes de refinación han crecido un 350% en comparación con el año anterior.
El factor Ormuz y la calidad del crudo retenido
El estrangulamiento del suministro no solo es una cuestión de volumen, sino de calidad química. Los grados de crudo “medio agrio” provenientes del Golfo son los que ofrecen un mayor rendimiento para la producción de combustible de aviación. Al estar estos cargamentos varados o bloqueados, las refinerías asiáticas y europeas deben competir por crudos más ligeros de África o Sudamérica, los cuales son menos eficientes para producir destilados pesados, agravando el déficit global.
Crisis y perspectivas
Incluso ante una eventual desescalada del conflicto en Oriente Medio, analistas de Kpler y Sparta Commodities advierten que los precios no regresarán a la normalidad de inmediato.
La ruptura de las cadenas de suministro y el vaciamiento de las escasas reservas estratégicas de querosene mantendrán las primas elevadas durante meses. Mientras tanto, el riesgo comienza a trasladarse a la gasolina de cara a la temporada de mayor demanda estival, configurando un escenario de inflación energética persistente.
Fuente: Urgente 24

