La Federación Internacional de Asociaciones de Agentes de Carga (Fiata) tuvo días atrás su reunión anual, con la participación de 190 directivos y empresarios de 60 países, con el foco puesto en debates y análisis sobre la descarbonización, los corredores de transporte y el multimodalismo.

El presidente de Fiata, Ivan Petrov, inauguró oficialmente la reunión con un balance sobre el marco de incertidumbre que caracterizará las operaciones de la industria este año. Petrov visitó meses atrás la Argentina, invitado por Assekuransa, para reunirse con las autoridades y presentarles el modelo de BL electrónico que impulsan desde Fiata.

Uno de los principales oradores del evento fue Jan Hoffmann, jefe de Logística Comercial de Unctad. Hoffmann señaló que “en el pasado, la industria gastaba más dinero en mantener inventarios que en el transporte, pero ahora gasta el doble en transporte que en mantener inventario, y no porque el transporte sea más caro”.

Integración

Hoffmann advirtió sobre el aumento del tamaño de los buques, la reducción de la cantidad de empresas que prestan servicios en la cadena de suministros y sobre el incremento del nivel de integración vertical de estas compañías, al tiempo que destacó que “el costo del transporte tendría que cambiar mucho antes de que se vea un cambio en la oferta y la demanda. Las tarifas de flete han aumentado desde 2021, pero el costo de fletar barcos ha aumentado aún más”.

Durante las encuestas realizadas en el evento, una ligera mayoría (36%) anticipó un crecimiento de la actividad para 2023, mientras que un 32% se inclinó tanto por la estabilidad como por una desaceleración de los negocios, respectivamente.

Respecto de los desafíos para este año, los representantes de los agentes de carga de todo el mundo posicionaron a la inflación como la principal preocupación, seguida por la competencia, la evolución de la economía, la digitalización, el compliance, las regulaciones y la descarbonización.

Baja preocupación

A propósito, Hoffmann compartió su sorpresa en relación con la “baja preocupación” que tiene en la industria el tema de la descarbonización, considerando la situación global límite actual, con llamados a “emisiones cero” y con objetivos de reducción del 40% de las emisiones de Co2 para 2030 emanadas de la Organización Marítima Internacional (OMI).

En tal sentido, James Corbett, del World Shipping Council, les pidió a los agentes de transporte y carga que “consideren repensar (la situación) y que se preparen para el cambio para no ser castigados en una etapa posterior”, a lo que Hoffmann agregó: “Retrasar el cambio es más costoso que el cambio mismo”.

Justamente, uno de los paneles se tituló “Sostenibilidad, ¿a qué costo?”, que buscó desmitificar el enfoque de los actores de los sectores de materias primas, abastecimiento de combustible y transporte marítimo que impulsarán la transición energética.

Allí se exploró la naturaleza de las nuevas opciones de combustible y su evaluación preliminar, incluidos el metanol, los biocombustibles, el amoníaco y el GNL, así como también su escalabilidad y la infraestructura que se necesitará para respaldar su abastecimiento de combustible.

Las encuestas de la audiencia mostraron que el costo y la resistencia al cambio fueron los principales desafíos. Uno de los factores claves planteados fue la necesidad de los clientes de contar con “calculadoras de emisiones y opciones para compensaciones de carbono”, así como “opciones de combustible más sostenibles”.

Fuente: Trade News

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