Archivo
Con trabas a los importadores, el BCRA logró recomponer reservas

Sin dólares en las reservas internacionales, el Banco Central (BCRA) aceleró ayer el ritmo de devaluación con el objetivo de ir dejando atrás el dólar que mantuvo “pisado” en las elecciones legislativas.

La entidad monetaria, que preside Miguel Pesce, permitió ayer una suba de 0,13%, lo que no sucedía desde hacía un año. Pudo recomprar solo US$2 millones gracias a las trabas a la importación.

El Banco Central (BCRA) confirmó ayer en los hechos que acelera la devaluación del peso: dejó que se replegara casi 0,13% frente al dólar, lo que implica que busca retomar el ritmo de ajuste del tipo de cambio que aplicaba en el inicio de la temporada veraniega de 2021.

Fue, vale recordar, antes de acatar la instrucción del ministro de Economía, Martín Guzmán, para “pisarlo”, en un intento de anclar expectativas inflacionarias y poder mostrar una recuperación de los ingresos de los asalariados para mejorar las chances oficiales en los comicios de medio término.

El dato surgió del aumento de $105,68 a 105,82 (14 centavos) que convalidó el tipo vendedor del dólar mayorista en la jornada, ritmo que triplica el ajuste promedio que permitía en los meses previos a las últimas elecciones y remite a las alzas diarias que habilitaba hasta fin de enero de 2021, cuando permitió un aumento del 3,7% de esta sensible variable frente a un incremento del costo de vida que terminaría siendo del 4% al cabo de ese mes.

“En los dos primeros días de la semana el cambio mayorista subió 41 centavos, contra los 28 centavos de suba en idéntico lapso de la semana anterior”, hizo notar el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.

Todo sucedió en otra jornada de muy magro volumen (se transaron apenas US$149,1 millones, 30% menos que anteayer) y en la que, sin embargo, el BCRA halló las condiredujeron ciones para hacer una testimonial recompra de unos US$2 millones, con lo que lleva dos ruedas adquiriendo algunos dólares para tratar de recomponer sus reservas netas.

Esto tiene que ver, como narró ayer la nacion, con la imposición una nueva traba burocrática a los importadores, al proceder la AFIP a recortar la capacidad económica financiera (CEF) de las empresas, un parámetro determinante para poder acceder a un permiso de importación (SIMI), la puerta de acceso al mercado para conseguir dólares a la cotización oficial. La medida pone en evidencia la crisis terminal de las reservas (ver aparte) y el empeño que parte del Gobierno muestra en conseguir durante el próximo mes el acuerdo con el FMI.

Pero, a la vez, deja a la vista que el BCRA ya no podía imponer más topes a la demanda, excepto que se avance en la eliminación del cupo de dólar ahorro, algo descartado hoy por su “impacto” fiscal: recaudó $17.000 millones en enero.

Además la entidad viene de haber extendido desde comienzo de diciembre pasado la comunicación A 7030, norma que le concedió un más férreo control del mercado y –por caso– hasta obliga a las empresas a refinanciar los compromisos de pago por deuda financiera en divisas que tenían pactados para la primera parte del presente año. Gracias a eso en US$3000 millones este tipo de demanda.

Imposición de la realidad

En el mercado –razonablemente– vinculan la aceleración en el ritmo de devaluación con la situación de crisis extrema de las reservas.

Pero advierten que la reacción puede haber llegado tarde e incluso resultar insuficiente, dadas la aceleración inflacionaria y la tendencia alcista del dólar en el mundo al crecer la posibilidad de que la FED inicie en breve la suba de tasas.

“Hay que tener cuidado para que los exportadores no se vean tentados de demorar liquidaciones. A menos que apuren una nueva suba de la tasa de interés, para disminuir ese riesgo”, señaló un operador.

“El BCRA viene acelerando marcadamente este mes. En las primeras 5 ruedas devaluó el mayorista a una tasa efectiva mensual (TEM) del 2,8%, marcando una aceleración de 0,8% respecto de las primeras cinco ruedas de enero. Si tenemos en cuenta que la tasa de devaluación de las primeras ruedas fue buena guía sobre lo que finalmente ocurriría en el mes, lo visto sugiere que el peso caería del 2,5% al 3% TEM en febrero, aún por debajo del 3,1% implícito los futuros de dólar y de la inflación que se proyecta, a la que empataría recién en abril o mayo”, apuntó Facimex Valores.

“Las últimas subas implican una devaluación anualizada del 40%, un fuerte incremento respecto del 29% de enero y del 23% de diciembre”, coincidieron en observar desde Cohen Aliados Financieros. “Si se toma la media móvil de 5 días observamos que el crawling peg viaja a una tasa nominal anual (TNA) de 34,2%, superando el pico reciente de 32,4% (18/01/22) y volviéndose el registro más elevado desde 36,3% el 02/03/21”, apuntaron desde Portfolio Personal Inversiones (PPI).

El plan de “pisar” el dólar le hizo perder al peso 22 puntos de competitividad durante 2021. Fue una apuesta del ministro Guzmán, quien había sido muy crítico de esa estrategia solo algunos años atrás, para convencer a empresarios y sindicalistas el verano pasado de que la meta inflacionaria del 29% –fijada en el presupuesto 2021– era factible, un castillo que se desmoronó solo unos meses después.

Fuente: La Nación

Noticias Relacionadas