La Zona Franca de General Pico finalizó 2025 con resultados positivos en medio de un contexto económico nacional adverso, marcado por caída del consumo, apertura importadora y recesión industrial. Mantuvo su actividad gracias a la coordinación entre el gobierno provincial y las empresas radicadas. Actualmente cuenta con 25 usuarios directos y 41 indirectos, emplea a 560 personas –un leve aumento respecto de 2024– y registró hasta noviembre 934 operaciones por más de 65 millones de dólares. El almacenamiento de mercaderías ganó protagonismo frente a nuevas radicaciones, mientras cuatro firmas amplían instalaciones y otras cuatro evalúan instalarse.
En un año de restricciones económicas a nivel país, la Zona Franca pampeana demostró resiliencia al aumentar operaciones y volumen de divisas, sostener empleo y atraer inversiones en infraestructura. La alianza público-privada permitió amortiguar los efectos de la crisis y proyectar un 2026 con nuevas oportunidades de radicación y mercados. Conozca los detalles de este balance y las perspectivas de las empresas que apuestan por el desarrollo regional.
Resultados concretos y testimonios del sector
La Zona Franca de General Pico, dependiente del Ministerio de la Producción, tiene como propósito central promover el comercio exterior, la logística y las exportaciones desde La Pampa mediante beneficios fiscales y aduaneros que incentivan la inversión, la producción y la creación de puestos de trabajo. Los rubros predominantes son petróleo y minería, maquinaria vial, ferretería y textil.
Durante 2025, la caída en la actividad industrial nacional obligó a varias empresas a reducir operaciones, suspender tareas o ajustar plantillas. Sin embargo, el volumen de mercaderías importadas almacenadas creció notablemente en los sectores petrolero, ferretero y vial, lo que elevó la cantidad de movimientos y los montos en dólares, desplazando el foco hacia el uso logístico del predio.
Germán Luqui, presidente del Comité Ejecutivo, explicó que esta transformación reflejó una adaptación al contexto: mayor énfasis en almacenamiento y menos en nuevas instalaciones fabriles, aunque se mantienen proyectos de expansión.
Santiago Acquaroli, gerente de ACA Pentasilo –empresa que elabora silo bolsa principalmente para el mercado interno y cumplirá una década en la provincia–, indicó que el ciclo productivo cerrado en julio de 2025 alcanzó niveles récord y que, pese a un inicio más lento en el actual, las perspectivas son de producción histórica, aunque con precios contenidos y rentabilidad moderada. La planta emplea a 42 personas.
Martín D’Amico, de TECRO Ingeniería –dedicada al software con 60 empleados y foco principal en Estados Unidos–, señaló que el año demandó esfuerzos y ajustes por el estancamiento cambiario y los costos elevados, pero se cumplieron los objetivos comerciales con incorporación de nuevos mercados y planes de expansión hacia Latinoamérica en 2026.
La permanente articulación entre el Estado provincial y las firmas radicadas permitió contener los impactos negativos y posicionar a la Zona Franca como un espacio de continuidad productiva en tiempos difíciles.
Fuente: Diario Pampero

