La compañía paraliza nuevas reservas marítimas y restringe carga especial mientras varios países cierran su espacio aéreo
La naviera danesa, Maersk, está monitoreando de cerca la evolución de la situación en Oriente Medio y emitió una actualización sobre el impacto que esta coyuntura tiene en los envíos y en sus servicios en la zona. Ante el desarrollo de los acontecimientos, la compañía señaló que está adoptando medidas preventivas para proteger a su personal, garantizar la seguridad, salvaguardar la integridad de la carga y mantener la estabilidad de su red logística.
En el ámbito marítimo, la empresa indicó que está implementando acciones operativas para asegurar la protección de su personal y de las mercancías, así como para sostener la continuidad del servicio en las rutas afectadas. Tras una evaluación reciente de riesgos y una revisión operativa, Maersk decidió suspender con efecto inmediato la aceptación de carga refrigerada, peligrosa y especial hacia y desde Emiratos Árabes Unidos, Omán, Irak, Kuwait, Qatar, Bahréin y Arabia Saudita hasta nuevo aviso. Asimismo, anunció la suspensión inmediata de todas las nuevas reservas entre el subcontinente indio —India, Pakistán, Bangladesh y Sri Lanka— y los mercados del Alto Golfo, que incluyen Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Irak, Kuwait y Arabia Saudita, específicamente en los puertos de Dammam y Jubail. La compañía aclaró que esta medida no afecta a otros corredores comerciales.
El impacto en puertos marítimos y operaciones oceánicas también podría prolongar los plazos de entrega, especialmente en los envíos que combinan transporte marítimo y aéreo a través de centros logísticos afectados. De igual forma, podrían registrarse afectaciones en los movimientos terrestres dentro de aeropuertos y terminales de carga, incluyendo la entrega, aceptación y procesamiento de mercancías, particularmente en lugares donde existan restricciones locales o escasez de personal.
Respecto a los servicios terrestres, Maersk señaló que el transporte por camión, ferrocarril y almacenamiento continúa operando en la región. No obstante, advirtió que los clientes podrían enfrentar congestión en fronteras, demoras en procesos aduaneros y variaciones en los tiempos de tránsito. La adopción de rutas alternativas y el refuerzo de medidas de seguridad podrían ocasionar ajustes en los cronogramas y en los costos. La empresa aseguró que mantiene un monitoreo constante de la situación para responder con rapidez y gestionar las operaciones de manera eficiente.
Las reservas confirmadas antes de este aviso serán evaluadas caso por caso, tomando en cuenta las limitaciones operativas actuales. La carga que ya se encuentra en tránsito sigue bajo gestión activa, y los equipos de la compañía continuarán supervisando los movimientos y contactando directamente a los clientes si fuese necesario realizar ajustes adicionales. Finalmente, la naviera recomendó a sus clientes comunicarse con su representante local para explorar alternativas de rutas, opciones de entrada distintas o soluciones terrestres fuera de las zonas afectadas, siempre que sea operativamente viable, reiterando que su prioridad es la seguridad y la resiliencia de sus operaciones.
Fuente: El Estrecho Digital

