Diversos factores indican que 2026 podría convertirse en un año récord histórico para el comercio exterior argentino, afirma el Centro de Investigación en Exportación y Negocios Internacionales (CIEN), dirigido por el Mgter. Gustavo Scarpetta.
Si se confirman las previsiones, “las exportaciones alcanzarían USD 90.500 millones y las importaciones USD 81.500 millones, con un superávit cercano a USD 9.000 millones”, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM–BCRA). Con estos niveles, “las exportaciones serían las más altas de la historia, superando el récord actual de USD 88.268 millones del año 2022”.
El CIEN destacó además que “el desempeño 2026 se apoya en un muy buen segundo semestre de 2025 y en tres motores: agro (soja/maíz + cosecha fina), energía (Vaca Muerta) y minería”.

Escenario mundial y oportunidad argentina
A nivel global, la Organización Mundial del Comercio (OMC) describe un 2025 con un comercio de mercancías más firme de lo previsto, impulsado por el “frontloading” —adelanto de importaciones ante expectativas de aranceles—, la demanda de bienes vinculados a la inteligencia artificial y condiciones macroeconómicas relativamente favorables. Sin embargo, anticipa que 2026 será más débil, por la incertidumbre en política comercial y el efecto de aranceles ya vigentes.
Por regiones, durante 2025, el crecimiento interanual del volumen de exportación de mercancías fue positivo en la mayoría de las áreas, con Asia liderando el desempeño, mientras que América del Norte avanzó de forma más moderada y Europa mostró la evolución más rezagada. América del Sur, América Central y el Caribe mantuvieron un ritmo alto de crecimiento, al igual que África, mientras que Oriente Medio presentó una expansión más acotada. En importaciones, todas las regiones mostraron variaciones interanuales positivas, destacándose nuevamente América del Sur y África.
En este contexto global, Argentina se encamina a un desempeño histórico en comercio exterior. Según el CIEN, basado en el REM del BCRA, 2026 combinará un récord exportador, un superávit significativo y un máximo histórico de importaciones. El análisis subraya que el principal desafío será que este récord importador sea “bueno”, es decir, que esté asociado a inversión y productividad, y no solo a un aumento del consumo.
Motores sectoriales y mercados que impulsan el récord exportador
Llevando el detalle al plano local, el CIEN amplía la información sobre la dinámica de 2026, basada en tres motores sectoriales. En agro y agroindustria, la soja y el maíz, impulsados por los volúmenes y precios actuales, aportarían cerca de USD 30.000 millones, aproximadamente un tercio del total exportado. A este desempeño se suma la cosecha fina, con trigo, cebada y cultivos emergentes como camelina y carinata, que sumarían mayores ingresos de divisas.
En energía, Vaca Muerta se consolida como un impulsor clave desde el segundo semestre de 2025 y un factor central de tracción para 2026. Las exportaciones del sector alcanzaron USD 6.000 millones y se proyecta que en 2026 lleguen a entre USD 8.000 y 9.000 millones, con perspectivas de alcanzar USD 30.000 millones hacia 2030, convirtiéndose en el principal motor de un nuevo récord exportador en 2027.
La minería completa el esquema como un “impulso minero” adicional, con exportaciones cercanas a USD 5.000 millones. El RIGI y el desarrollo del litio podrían reforzar significativamente este aporte.
A estos motores se suman dos mercados estratégicos: por un lado, el acuerdo con la Unión Europea, en negociación desde hace más de 25 años; y por otro, el posible impacto del vínculo político-comercial con Estados Unidos, dado el acercamiento entre Donald Trump y Javier Milei, que podría abrir nuevas oportunidades de acceso a mercados, explicó el Mgter. Gustavo Scarpetta.
Sin embargo, los economistas del CIEN advierten que los riesgos de 2026 siguen siendo relevantes: «el talón de Aquiles no es producir, sino sostener la competitividad.» A nivel global, se espera un menor crecimiento del comercio de bienes, con fricciones arancelarias y volatilidad, especialmente por la incertidumbre en año electoral y la imprevisibilidad de la política arancelaria de Trump. En Argentina, sostienen que el nuevo sistema de bandas podría evitar un atraso cambiario y mantener señales pro-exportación; se proyecta un crecimiento del 4% del PIB y un aumento del consumo que podría impulsar las importaciones, aunque el elevado stock de mercadería en depósitos condiciona la dinámica.
Perspectiva final
En síntesis, 2026 podría ser un año histórico, con récord exportador y superávit, incluso en un contexto global de desaceleración de bienes. La estrategia será exportar más y mejor, con valor agregado, certificaciones y servicios asociados, y transformar las importaciones en productividad. En un mundo donde los servicios crecen más que los bienes, Argentina tiene la oportunidad de impulsar una estrategia dual: agro-energía-minería junto con servicios basados en conocimiento.
Fuente: Aduana News

