En una decisión certera para desburocratizar el comercio internacional, el Poder Ejecutivo nacional modificó el Código Aduanero para implementar un sistema eficiente de resoluciones anticipadas a través del DNU 41/2026.
La decisión alinea a la Argentina con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), y apunta a que el operador trabaje con mayor seguridad jurídica y garantías antes de concretar un movimiento.
Hasta ahora, un importador o exportador podía encontrarse con sorpresas al llegar a la frontera: cambios de criterio en el valor de la mercadería o dudas sobre su origen que terminaban en multas o demoras costosas.
Ahora, con la nueva norma, la responsabilidad oficial se divide en dos áreas técnicas:
- La Aduana. Seguirá decidiendo sobre clasificación arancelaria (qué es el producto) y valoración (cuánto cuesta).
- Secretaría de Industria y Comercio. Se encargará de dictaminar sobre el origen de los productos, garantizando que los beneficios de tratados internacionales lleguen a quien corresponde.
¿En qué favorece estos cambios a las empresas y al país?
El nuevo esquema no es solo un cambio de nombres en los expedientes, sino que trae beneficios directos para la competitividad argentina:
- Fin de la incertidumbre (seguridad jurídica). La resolución que emita el Estado es vinculante. Esto significa que, si la autoridad dijo que un producto paga cierto impuesto hoy, no puede cambiar de opinión cuando la carga llegue al puerto un mes después.
- Agilidad garantizada. El decreto establece un plazo máximo de 30 días para que el Estado responda. Si el organismo no contesta en ese tiempo, el empresario puede seguir adelante con su operación bajo los términos que él mismo propuso (bajo fianza), evitando que la burocracia frene el flujo comercial.
- Reducción de costos logísticos. Al tener una definición previa, se evitan las mercaderías “trabadas” en depósitos fiscales que generan gastos diarios en dólares mientras se resuelven disputas técnicas.
- Transparencia y previsibilidad. Las empresas pueden calcular sus costos de importación o sus retornos de exportación de manera exacta antes de firmar contratos internacionales, lo que facilita la inversión extranjera.
- Alineamiento internacional. Argentina cumple con sus compromisos ante la OMC, lo que mejora la calificación del país como socio comercial confiable a nivel global (y reduce además costos de financiación o de seguros).
Un paso hacia la modernización
Con esta normativa, se busca que determinadas instancias de la Aduana generen “cuellos de botella” mediante interpretaciones subjetivas y pase a ser un facilitador de procesos.
La delegación de la materia de origen a la Secretaría de Industria promete una visión más técnica y comercial, separando la recaudación de la política de desarrollo industrial.
Por Gabriel Néstor Taberna(Trade News)
El autor es presidente de Talwin Transport Service

