La disminución del endeudamiento privado compensó el aumento del endeudamiento público y por ello la deuda mundial sigue elevada. Además, persisten diferencias notables entre países y grupos de ingresos
¿Por qué crece la deuda?
Este panorama llevó a los economistas del Fondo a plantearse qué era lo que impulsa los patrones de deuda pública y privada. En tal sentido, afirman que “el persistentemente elevado déficit fiscal mundial, que promedia alrededor del 5% del PBI, es el principal impulsor del aumento de la deuda pública. Este déficit aún refleja los costos heredados de la Covid-19, como subsidios y prestaciones sociales, junto con el aumento de los costos netos de intereses”.
Consejo a emergentes y economías en desarrollo: priorizar el ajuste
En cambio, en otras partes de los grandes mercados emergentes y economías en desarrollo, “el aumento de la deuda privada se debe a las altas tasas de interés y su impacto en la morosidad (como en Brasil), la mejora de las perspectivas de crecimiento a corto plazo (como en India) y las fusiones y adquisiciones empresariales. Por el contrario, las menores perspectivas de crecimiento han provocado una disminución de la deuda privada en países como Colombia o Tailandia”, sostienen.
Gaspar, Gonçalves y Poplawski-Ribeiro hacen hincapié en los países de bajos ingresos, donde la dinámica reciente de la deuda refleja una serie de factores adicionales, entre ellos, un desarrollo financiero más limitado, condiciones de liquidez restrictivas y efectos de desplazamiento vinculados al nexo entre la deuda soberana y la deuda privada.
Por ello, recomiendan que “los gobiernos deberían contribuir a gestionar estas tendencias priorizando ajustes fiscales graduales dentro de un plan creíble a mediano plazo para reducir la deuda pública, evitando al mismo tiempo que se desplace el endeudamiento y la inversión privados”. Al mismo tiempo, agregan, “fomentar un entorno que impulse el crecimiento económico y reduzca la incertidumbre contribuirá a aliviar la deuda pública y fomentar la inversión del sector privado”.
Fuente: Ámbito

