- La cosecha de trigo tuvo un rol central en el ingreso de dólares.
- Las compras externas muestran menor dinamismo por el freno de la actividad
El año empezó con el pie derecho en el comercio exterior, que en el primer mes del año dejó un saldo favorable rozando los US$ 2.000 millones.
Según informó el INDEC, en enero las exportaciones aportaron US$ 7.057 millones, una mejora del 19,3% contra el mismo mes del año pasado. Fue todo consecuencia de un salto en las cantidades, ya que los precios solo aumentaron 0,7%.
A la vez, las importaciones alcanzaron los US$ 5.070 millones, una caída interanual de 11,9%. La consultora Abeceb consigna que es la primera baja de las compras externas en 13 meses. Así, en el primer mes del año hubo un superávit comercial de US$ 1.987 millones, una mejora de 1.122%, consecuencia de la baja base de la comparación.
De este modo la balanza acumula 26 meses consecutivos con saldo positivo. Y suma el tercer mes seguido en la zona de los US$ 2.000 millones.
Entre las exportaciones hubo resultados positivos en todos los usos económicos, excepto en Combustibles y Energía, que cayeron 14,1%. El detalle del INDEC muestra que las manufacturas de origen industrial (MOI) se elevaron 37%, a US$ 1.939 millones.
Pero el mayor aporte fue el vinculado con el agro. Los productos primarios registraron un alza de 35,4% y alcanzaron los US$ 2.057 millones. De todos los subrubros, cereales fue el que más se elevó, con US$ 266 millones, por efecto de la cosecha de trigo.
Además, las ventas de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) alcanzaron US$ 2.281 millones, con una mejora de 10,1%.
En cuanto a las importaciones, solo hubo aumentos en dos rubros. El más destacado fue bienes de consumo, con un alza del 5,8% que los llevó a alcanzar a US$ 855 millones.
El otro segmento al alza entre las importaciones fue Vehículos y Autopartes, con una variación positiva de 106,6% con la que completaron US$ 484 millones.
Las Piezas y Accesorios (PyA) mostraron una pérdida de 32,4%, con una caída de US$ 427 millones. Los Bienes de Capital registraron una caída de 8,3% y se achicaron a US$ 1.088 millones.
Los Bienes intermedios descendieron 23,4% y representaron US$ 1.495 millones. Los Combustibles y Lubricantes tuvieron una disminución interanual de 21% y cerraron en US$ 163 millones.
La consultora LCG señala que “el sobrestockeo en momentos de marcada inestabilidad cambiaria y una actividad con crecimiento nulo desde abril, son los principales factores en explicar el derrumbe de las compras”.
“Hay que resaltar que la mejora del saldo comercial se explica en buena parte por la reversión casi total del déficit comercial de sectores por fuera del complejo sojero y la energía”, apunta LCG.
“En el caso de las importaciones esperamos un crecimiento menor para el conjunto, atado a una actividad débil. En total, para 2026 proyectamos exportaciones por US$ 90.000 millones e importaciones apenas por encima de los US$ 80.000 millones“, agrega la consultora.
También la consultora ACM maneja estas proyecciones de US$ 90.000 millones para las exportaciones y US$ 80.000 millones para las compras externas. “En este marco, el frente energético seguiría siendo un soporte relevante: en los últimos 12 meses, el superávit energético ronda los US$ 7.730 millones, con exportaciones de energía en torno a 1,5% del PBI e importaciones contenidas cerca de 0,5% del PBI. Resta ver en qué medida la recuperación de importaciones se concentra en bienes de capital e insumos (más que en consumo) y si se sostiene la competitividad necesaria para que el superávit proyectado se materialice”, menciona la consultora.
“En términos generales, las importaciones evidenciaron un menor dinamismo, ubicándose en niveles similares al promedio de 2024, período en el cual aún persistían diversas restricciones al comercio exterior”, concluye ACM.
Fuente: Clarin

