- La ceremonia de promulgación de la Ley de Fomento a la Marina Mercante y la Ley de Navegación, más conocida como Ley de Cabotaje, se realizó el pasado viernes 7 de noviembre en el Puerto de San Antonio, instancia encabezada por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, y el biministro de Economía, Fomento y Turismo y Energía, Álvaro García, junto a diversas autoridades, consolidando un hito para la modernización del transporte naviero de carga en Chile.
La nueva normativa, impulsada en su tramitación legislativa por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones en conjunto con el Ministerio de Economía, introduce cambios estructurales al cabotaje marítimo de contenedores, con el objetivo de aumentar la competitividad del país, generar una mayor eficiencia logística y reducir significativamente los costos asociados al transporte de carga. Entre sus principales beneficios se proyecta una disminución de entre un 20% y un 39% en las tarifas de flete de contenedores, junto con menores emisiones contaminantes y un sistema más ordenado y seguro para el traslado de mercancías.
Actualmente, la ley se encuentra en trámite de toma de razón en la Contraloría General de la República, paso previo a su publicación y entrada en vigencia. En su diseño y discusión, además de las carteras de Transportes y Economía, participó el Ministerio de Defensa, incorporando un enfoque robusto en materia de seguridad y soberanía nacional, con una evaluación positiva por parte de la Armada de Chile, que valoró el reforzamiento del rol del Estado y la regulación del tráfico marítimo en aguas nacionales.
Respecto de la relevancia económica de esta legislación, el biministro de Economía, Fomento y Turismo, y Energía, Álvaro García, subrayó que la nueva Ley de Cabotaje “es una gran noticia económica para el país, porque hace más competitivas nuestras exportaciones, generemos mejores empleos en Chile y hace más baratas las importaciones, es decir, los bienes que consumimos cotidianamente las familias. Esta ley propicia el crecimiento económico y cuida el bolsillo de las familias”.
García destacó, además, que esta aprobación viene a destrabar una discusión que se extendió por más de una década en el Congreso. “Hay que resaltar que en esta legislación contribuyó el gobierno impulsando una iniciativa que llevaba más de 10 años en tramitación, en estrecha colaboración con los parlamentarios, con el movimiento sindical a través de los gremios portuarios y con el sector empresarial. Cuando colaboramos, avanzamos. Y este es un ejemplo concreto de ello”, enfatizó el secretario de Estado, poniendo en relieve el carácter transversal y dialogante del acuerdo alcanzado.
Desde la Región de Antofagasta, el seremi de Economía, Fomento y Turismo, Matías Muñoz Valdebenito, valoró el impacto que tendrá la normativa en los territorios y en la actividad comercial del norte del país. La autoridad regional explicó que la ley permitirá un dinamismo importante en el comercio importador y exportador, puesto que se estima que reducirá entre un 20% y un 39% la tarifa del flete de contenedores y otros costos asociados, fortaleciendo la competitividad de las empresas que operan en las cadenas logísticas regionales.
Muñoz Valdebenito recalcó que la medida tendrá efectos concretos en el flujo de carga por los puertos del norte y en la articulación con el transporte terrestre de corta distancia. “Esta ley fortalecerá la actividad en nuestras regiones norte con especial énfasis en el flujo de los puertos, y una mayor oferta del transporte terrestre de corta distancia, lo cual favorecerá principalmente a las MiPymes importadoras y exportadoras, en un mercado potenciado además por el Corredor Bioceánico”, sostuvo el seremi, apuntando al rol estratégico que jugarán los terminales portuarios frente al crecimiento del comercio intrarregional y con los países vecinos.
Por su parte, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, puso el acento en el carácter histórico de la reforma al cabotaje marítimo, un ámbito que –según recordó– se encontraba estancado desde hace años. “Esta ley es tremendamente relevante pues viene a sacar del estancamiento histórico en el que estaba sumido el cabotaje en nuestro país. Si bien existía consenso sobre la necesidad de flexibilizar los servicios de cabotaje y por más de una década el Estado, en distintos gobiernos, buscó introducir cambios a la legislación vigente, no se logró avanzar. Pero hablo en pasado, porque el trabajo arduo durante este gobierno de dos ministerios y ambas Cámaras hoy hace posible que estemos dando este importante paso”, afirmó Muñoz.
El titular de Transportes destacó que la apertura y modernización del cabotaje permitirán aprovechar de mejor manera la extensa costa chilena, diversificar las rutas de transporte de carga y aliviar la presión sobre las carreteras, mejorando la seguridad vial y reduciendo los costos de mantención de la infraestructura terrestre. En ese sentido, sostuvo que el transporte marítimo de cabotaje se consolidará como un complemento estratégico al transporte por camión, especialmente para largos trayectos entre puertos.
Entre los beneficios adicionales de la ley, se contempla una reducción importante de las emisiones de CO₂, dada la ventaja ambiental del transporte marítimo, que emite cerca de un 70% menos que el transporte terrestre por camiones. Asimismo, se agilizan procesos administrativos y se simplifica la operación para los actores del sector, lo que se traduce en menos tiempos muertos, mayor rotación de carga y mejores condiciones para que las pequeñas y medianas empresas importadoras y exportadoras de regiones accedan a servicios más competitivos y flexibles.
La nueva normativa también apunta a disminuir los daños y la congestión en las carreteras, especialmente en tramos con alta circulación de carga pesada, al traspasar parte de ese flujo hacia rutas marítimas más eficientes y seguras. Con ello, se espera no solo una mejora en la logística nacional, sino también un impacto positivo en la calidad de vida de las comunidades que hoy conviven con alto tráfico de camiones en sus entornos urbanos y rurales.
Finalmente, las autoridades recalcaron que la implementación de la Ley de Fomento a la Marina Mercante y la Ley de Navegación requerirá un trabajo coordinado entre el sector público, los puertos, las navieras, los gremios portuarios, los transportistas terrestres y el mundo empresarial. El desafío, coincidieron, será aprovechar plenamente las oportunidades que abre esta reforma, tanto para fortalecer la soberanía y seguridad marítima como para impulsar el crecimiento económico, la generación de empleo de calidad y el desarrollo equilibrado de las regiones, con especial foco en la macrozona norte y en el rol articulador que tendrá el Corredor Bioceánico en el comercio del Cono Sur.
Fuente: Diario Angamos Online

