El sector energético argentino muestra fuerte crecimiento en exportaciones y reducción de importaciones, consolidando su rol en la economía.

La balanza comercial energética de Argentina registró un saldo positivo de US$5.368 millones en los primeros nueve meses de 2025, el valor más alto en años recientes. Este superávit, un 45% mayor al de igual período en 2024, refleja la expansión de las exportaciones y una disminución en las importaciones de energía, especialmente de GNL y gasoil.

El incremento en exportaciones alcanzó los US$8.131 millones, superando los US$7.187 millones del año anterior, con un aumento del 21% en valor. La mayor contribución provino de las ventas de petróleo crudo, cuyo valor creció un 21% interanual, impulsado por un incremento del 41% en las cantidades exportadas. La producción de Vaca Muerta, que superó los 754.000 barriles diarios, permitió exportar un excedente de aproximadamente 230.000 barriles diarios, consolidando a Argentina como un importante proveedor de crudo.

Estados Unidos se consolidó como el principal destino de las exportaciones argentinas, con compras por US$1.039 millones entre enero y mayo de 2025. Chile ocupó el segundo lugar, con importaciones por US$748 millones, principalmente vinculadas al Oleoducto Trasandino (OTASA).

Por otro lado, las importaciones de energía disminuyeron notablemente, bajando de US$3.475 millones en 2024 a US$2.763 millones en 2025. Las compras de gasoil retrocedieron un 25%, mientras que el GNL cayó un 6%, reflejando los beneficios de una mayor producción interna de gas.

Este superávit energético fue clave para el saldo comercial total, que alcanzó los US$6.030 millones en el período, evidenciando la importancia del sector en la economía argentina y su rol en la generación de divisas.

Fuente: Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energia Online

 

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