Mientras crece la relevancia de la información generada a lo largo de las cadenas de suministro, los controles fronterizos enfrentan nuevos desafíos para verificar el cumplimiento de las exigencias comerciales, ambientales y sociales. Así lo plantea la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en un documento publicado recientemente.
Titulado Mejorar las fronteras para facilitar el comercio, la trazabilidad y el cumplimiento de la normativa, el informe señala que los gobiernos necesitan cada vez más información sobre el origen de los productos, sus métodos de producción y las distintas etapas de sus cadenas de suministro. Estas demandas responden a la necesidad de gestionar riesgos comerciales, diversificar proveedores, fortalecer la seguridad económica y cumplir objetivos ambientales y sociales.
Sin embargo, la incorporación de nuevas exigencias no siempre está acompañada por los procedimientos y las herramientas necesarios para implementarlas. Según la OCDE, «menos del 20% de los nuevos requisitos ambientales y sociales analizados» fue diseñado teniendo en cuenta una aplicación integral en frontera. Además, menos del 40% de las medidas examinadas ofrece orientaciones claras sobre aspectos como la documentación, los procedimientos fronterizos, el intercambio de datos o la cooperación entre organismos.
Una brecha entre las normas y su aplicación
El organismo señala que los sistemas fronterizos de las economías analizadas abordan el 55% de los desafíos asociados con los requisitos ambientales vinculados al ciclo de vida de los productos. A esto se suma una brecha de 25 puntos porcentuales entre la existencia de marcos regulatorios ambientales y su aplicación efectiva en los sistemas fronterizos.
La expansión de estas exigencias también se refleja en el crecimiento de las notificaciones de requisitos técnicos relacionados con el medio ambiente, que aumentaron más del 60% en la última década. Este escenario plantea dificultades tanto para las autoridades, que deben verificar el cumplimiento de las regulaciones, como para las empresas, que necesitan recopilar y reportar información en distintas jurisdicciones.
Tres recomendaciones
Para evitar que las nuevas obligaciones generen duplicación de trámites, mayores costos y demoras, la OCDE habla de una creciente integración operativa y propone avanzar en tres áreas: la digitalización de los organismos fronterizos, la integración de los datos de trazabilidad en la gestión de riesgos y el fortalecimiento de la cooperación nacional e internacional. En este último aspecto, los Indicadores de Facilitación del Comercio de la organización muestran que, entre 2022 y 2024, los obstáculos fronterizos y las cargas burocráticas disminuyeron entre un 3 % y un 7 %, en promedio, según la región, aunque persisten desafíos para profundizar la cooperación entre organismos y automatizar los procedimientos.
La OCDE también destaca los beneficios económicos de la facilitación del comercio: las reformas implementadas durante la última década contribuyeron a reducir los costos comerciales hasta un 5 %. Además, una mejora del 10 % en este ámbito se asocia, en promedio, con un aumento superior al 6 % en la cantidad de mercados de exportación atendidos y, en algunas regiones, de casi el 15 % en el número de sectores alcanzados.
Como cierre, cabe recordar que la OCDE está integrada por 38 países miembros y que Argentina es candidata a la adhesión desde 2022. En marzo de 2024, el Consejo de la organización aprobó la hoja de ruta para su proceso de ingreso, que contempla evaluaciones técnicas de sus políticas y prácticas en relación con los estándares del organismo.
Fuente: Aduana News

