El nuevo marco normativo bilateral busca atraer inversiones en Vaca Muerta y minerales críticos, además de eliminar aranceles para más de 1.600 productos nacionales. El proyecto, que apunta a modernizar el clima de negocios, deberá ser ratificado por el Congreso Nacional.
Argentina y Estados Unidos han anunciado la firma de un Acuerdo sobre Comercio e Inversiones que redefine el vínculo económico entre ambas naciones. El tratado establece compromisos jurídicamente vinculantes en áreas clave como propiedad intelectual, comercio digital y seguridad económica, con el objetivo de alinear la regulación local con los estándares internacionales y mejorar la competitividad del país.
Impacto comercial y nuevos mercados
Uno de los puntos más destacados del entendimiento es la eliminación de aranceles recíprocos por parte de Estados Unidos para 1.675 productos argentinos. Se estima que esta medida generará exportaciones adicionales por 1.013 millones de dólares.
Además, el sector agroindustrial recibirá un fuerte impulso mediante la ampliación del cupo de importación de carne bovina, lo que representa un potencial de crecimiento de 800 millones de dólares adicionales en ventas externas. Por su parte, Argentina reducirá aranceles en 221 posiciones y los bajará al 2% en otras 20, facilitando el ingreso de bienes de capital y tecnología.
Vaca Muerta y minerales críticos en el centro
El acuerdo posiciona a la energía y la minería como los pilares estratégicos de la cooperación bilateral. En un contexto de reconfiguración del mapa energético global, el pacto busca consolidar a Vaca Muerta como un proveedor confiable y facilitar la llegada de capitales para la extracción de litio y minerales críticos.
Desde AmCham Argentina señalaron que esta alianza garantiza reglas claras y estándares internacionales, elementos fundamentales para atraer inversiones de largo plazo y fomentar la transferencia tecnológica en sectores donde Estados Unidos mantiene intereses estratégicos.
Modernización regulatoria y el camino a la OCDE
El texto del acuerdo no solo se limita al intercambio de bienes, sino que funciona como una plataforma para la modernización del clima de negocios en el país. Incluye cláusulas sobre:
- Digitalización de trámites: Reducción de la burocracia aduanera.
- Propiedad intelectual: Fortalecimiento del marco normativo para fomentar la innovación.
- Estándares internacionales: Aceptación de certificaciones globales para facilitar el comercio a pymes.
Asimismo, el entendimiento se alinea con las aspiraciones de Argentina de ingresar a la OCDE, al establecer cronogramas concretos de gobernanza económica.
El rol del Congreso
A pesar del entusiasmo expresado por sectores empresariales como la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) y AmCham, la puesta en marcha efectiva del tratado depende de la arena legislativa. El Congreso Nacional deberá debatir y aprobar el documento para que los beneficios arancelarios y las protecciones de inversión entren en vigencia de forma sostenible.
Fuente: Revista Petroquímica

